Parte I · El consumidor y la decisión de compra
La misma teoría del capítulo anterior, aplicada ahora en Colombia y en plena pandemia, ordena los factores de otra manera. Con 322 consumidores, lo que más explica la intención de comprar un producto eco-amigable no es cuánto se valora el medio ambiente, sino cuán capaz se siente la persona de llevar esa compra a cabo. La actitud pesa en segundo lugar. La presión social, en este mercado, no pesó.
Quien leyó el capítulo anterior se quedó con una conclusión tranquilizadora: en Perú, los tres antecedentes de la teoría del comportamiento planificado empujaban en la misma dirección. Este capítulo examina el mismo marco teórico en Colombia y llega a un resultado que conviene mirar de frente, porque no coincide. La pregunta es la misma en lo esencial, qué lleva a un consumidor a formar la intención de comprar un producto amigable con el medio ambiente, pero el contexto cambia dos veces: cambia el país y cambia el momento, porque los datos se recogieron durante la pandemia de COVID-19, cuando la relación de las personas con el consumo responsable estaba siendo sacudida.
El estudio encuestó a 322 consumidores colombianos de entre 18 y 74 años, con una edad media de 34,5 años, y modeló las relaciones entre los tres antecedentes de la teoría (actitud, norma subjetiva y control conductual percibido) y la intención de compra eco-amigable. El contraste se hizo con modelos de ecuaciones estructurales basados en covarianzas, un procedimiento más exigente con el ajuste global que el del capítulo anterior. El cuestionario resistió bien las pruebas: las cargas factoriales se situaron entre 0,851 y 0,970 y la fiabilidad entre 0,918 y 0,966, de modo que lo que viene después no se puede atribuir a un instrumento defectuoso.
El hallazgo central es un orden de importancia, y ese orden es el que tiene valor gerencial. El control conductual percibido resultó el predictor más potente de la intención de compra, con un coeficiente de 0,726. La actitud aparece en segundo lugar, con 0,457. La norma subjetiva, en cambio, no resultó significativa: su coeficiente fue de −0,120 con un valor p de 0,226, y el estudio rechaza esa hipótesis. En el estudio peruano la presión social sí contaba; aquí, sobre la intención de compra en Colombia, no alcanza el umbral. El libro no disimula la discrepancia: la variable medida no es la misma, el método no es el mismo y el contexto tampoco. La regla de prudencia que se extrae es que la estructura teórica viaja entre mercados; las magnitudes, no.
La investigación en cifras
Encuesta a 322 consumidores colombianos durante la pandemia de COVID-19, analizada con modelos de ecuaciones estructurales basados en covarianzas (SPSS 25 y AMOS 24). Dos de las tres hipótesis se aceptan; la tercera se rechaza.
Coeficientes del modelo sobre la intención de compra eco-amigable. Cuanto más larga la barra, más fuerte el efecto
| Relación | Coeficiente | Resultado |
|---|---|---|
| Control conductual percibido → intención de compra | 0,726 | Aceptada |
| Actitud → intención de compra | 0,457 | Aceptada |
| Norma subjetiva → intención de compra | −0,120 (p = 0,226) | Rechazada |
| Calidad del instrumento: cargas factoriales entre 0,851 y 0,970; alfa y fiabilidad compuesta entre 0,918 y 0,966; varianza media extraída entre 0,796 y 0,966; validez discriminante por el criterio de Fornell y Larcker. | ||
Qué significa para su empresa
Es el factor dominante (0,726) y la consecuencia es incómoda para mercadeo y liberadora para operaciones: el mayor retorno no está en comunicar mejor, sino en hacer la compra más fácil. Disponibilidad, etiquetado legible, presencia en el canal habitual del cliente y un sobreprecio defendible rinden más que una campaña adicional.
Con un coeficiente de 0,457, la valoración favorable del producto verde merece inversión. Pero un consumidor que lo valora y no sabe dónde encontrarlo, no distingue cuál es realmente sostenible o percibe que el sobreprecio excede su presupuesto, no formará intención de compra por mucho mensaje que reciba.
La presión social, que es donde suele concentrarse el gasto en redes y en contenido aspiracional, no mostró efecto significativo en el mercado colombiano de productos eco-amigables (p = 0,226). No quiere decir que sobre; quiere decir que este estudio no encontró evidencia de que mueva la intención de compra.
Esta evidencia colombiana y la peruana del capítulo 1 ordenan los factores de forma distinta: antes de trasladar una estrategia entre países, verifique. Y la sensibilidad ambiental medida aquí corresponde a un momento excepcional: conviene tratar las magnitudes como un techo y no como una línea base.
La barrera principal de la compra verde en Colombia es de accesibilidad percibida, no de convicción. El cuello de botella no está en la cabeza del consumidor: está en el surtido, en la señalización y en el precio. Y la jerarquía de factores que funciona en un país no se traslada automáticamente a otro.
Para seguir leyendo
Este número es la versión de divulgación del capítulo 2 del libro Gestión Comercial: evidencia de investigación del Grupo RED. El libro conserva el método, los resultados y los límites del estudio, ordenados alrededor de la decisión que toma un gerente.
El capítulo explica por qué importa que los datos sean de pandemia, en qué se diferencia el método del capítulo anterior y por qué los dos estudios pueden llegar a conclusiones distintas sin que ninguno esté equivocado. Cierra con las implicaciones para la gestión comercial y las referencias para ampliar. El libro se presenta en octubre de 2026 y se publicará con ISBN y DOI; el enlace aparecerá aquí.
Leer el artículo original (acceso abierto)La versión en video de este capítulo se publicará en el canal del grupo.
La fuente
Ficha del producto
Uso de inteligencia artificial. Un asistente de IA (Claude, de Anthropic) apoyó la redacción del borrador, la maquetación web y los gráficos. Todas las cifras se verificaron contra el artículo publicado y contra el capítulo del libro.